“El camino”, de Miguel Delibes, una obra maestra de la novela en lengua española

«Todos tenemos un camino marcado en la vida»

39713_1_ElcaminoEl camino, la tercera de las novelas que escribió Delibes, ha sido reconocida por la crítica como una de las obras maestras del escritor vallisoletano. Para Antonio Vilanova, en el momento de su aparición, El camino era «la más perfecta obra maestra de la novela contemporánea». Con ella, Delibes alcanzó su madurez como escritor y encontró su propio camino como novelista. El propio Delibes afirmó que, cuando se publicó la novela, en 1950, intuyó que había encontrado al fin su «fórmula».

En El camino, Delibes nos acerca a la historia de las vidas de los vecinos de una pequeña aldea castellana, a través de la mirada de Daniel, el Mochuelo, un niño de once años que se ve obligado, por su padre, el quesero, a abandonar el pueblo para ir a estudiar a la ciudad.

La noche antes de la partida, Daniel, el Mochuelo, es incapaz de conciliar el sueño y hace repaso de los momentos vividos en el valle junto a sus amigos y vecinos.

Daniel, el Mochuelo, no está de acuerdo con la senda que le ha trazado su padre. Piensa que su verdadero camino está en el valle, en contacto con la naturaleza y rodeado de las gentes sencillas de su aldea.

«Y Daniel, el Mochuelo, recordó el sermón del día de la Virgen. Don José, el cura, dijo entonces, que cada cual tenía un camino marcado en la vida y que se podía renegar de él por ambición o sensualidad, de forma que un mendigo podía ser mas rico que un millonario en su palacio, cargado de mármoles y criados.

Al recordar esto, Daniel, el Mochuelo, pensó que él renunciaba a su camino por la ambición de su padre. Y contuvo un estremecimiento».

Con estos elementos, Delibes construye una extraordinaria novela, en la que el entorno natural juega un papel muy importante y que contiene un elogio de la vida en contacto con la naturaleza.

«Seguramente, en la ciudad se pierde mucho el tiempo —pensaba el Mochuelo— y, a fin de cuentas, habrá quien, al cabo de catorce años de estudio, no acierte a distinguir un rendajo de un jilguero o una boñiga de un cagajón».

En el año 1964, la novela fue llevada la cine con el mismo título por Ana Mariscal. Más tarde, en 1978, Josefina Molina volvería a la obra de Delibes con una producción en cinco capítulos para la pequeña pantalla.

Escena de la película El camino

SINOPSIS

Daniel el Mochuelo intuye a sus once años que su camino está en la aldea, junto a sus amigos, sus gentes y sus pájaros. Pero su padre quiere que vaya a la ciudad a estudiar el Bachillerato. A lo largo de la noche que precede a la partida, Daniel, insomne, con un nudo en la garganta, evocará sus correrías con sus amigos —Roque el Moñigo y Germán el Tiñoso— a través de los campos descubriendo el cielo y la tierra, y revivirá las andanzas de la gente sencilla de la aldea. La simpatía humana con que esa mirada infantil nos introduce en el pueblo, haciéndonos conocer toda una impresionante galería de tipos y la fuerza con que a través de rasgos frecuentemente caricaturescos se nos presentan siempre netos y vivos es uno de los mayores aciertos de esta novela.

Feliz evocación de un tiempo cuyo encanto y fascinación advertimos cuando ya se nos ha escapado entre los dedos, El camino es, por su amalgama de nitidez realista, humor sutil, nostalgia contenida e irisación poética no sólo una de las mejores novelas de Miguel Delibes, sino también, como señalaba la crítica, «una de las obras maestras de la narrativa contemporánea».

«La palabra justa, el adjetivo exacto convierten la novela en memoria sensorial, plástica y hacen de ella un texto extraordinariamente convincente y auténtico».

MIGUEL DELIBES

miguel_delibes2_0Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010) se dio a conocer como novelista con La sombra del ciprés es alargada, Premio Nadal 1947. Entre su vasta obra narrativa destacan Mi idolatrado hijo Sisí, El camino, Las ratas, Cinco horas con Mario, Las guerras de nuestros antepasados, El disputado voto del señor Cayo, Los santos inocentes, Señora de rojo sobre fondo gris o El hereje. Fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura (1955), el Premio de la Crítica (1962), el Premio Nacional de las Letras (1991) y el Premio Cervantes de Literatura (1993). Desde 1973 era miembro de la Real Academia Española.

  • Más sobre Delibes y su obra en Fundación Miguel Delibes

FRAGMENTOS DE LA NOVELA

«Nadie es capaz de señalar el lugar del cerebro donde se generan las grandes ideas. Ni Daniel, el Mochuelo, podría decir, sin mentir, en qué recóndito pliegue nació la ocurrencia de interponer la lupa entre el sol y la negra panza del animal, la idea surgió de él espontánea y como naturalmente. Algo así a como fluye el agua de un manantial. Lo cierto es que durante unos segundos los rayos del sol convergieron en el cuerpo del gato formando sobre su negro pelaje un lunar brillante. Los tres amigos observaban expectantes el proceso físico. Vieron cómo los pelos más superficiales chisporroteaban sin que el bicho modificara su postura soñolienta y voluptuosa. El lunar de fuego permanecía inmóvil sobre su oscura panza. De repente brotó de allí una tenue hebra de humo y el gato de las Guindillas dio, simultáneamente, un acrobático salto acompañado de rabiosos maullidos:

¡!Marramiauuuu¡! ¡!Miauuuuuuuu¡!»

[…]

«A Daniel, el Mochuelo, le dolía esta despedida como nunca sospechara. Él no tenía la culpa de ser un sentimental. Ni de que el valle estuviera ligado a él de aquella manera absorbente y dolorosa. No le interesaba el progreso. El progreso, en verdad, no le importaba un ardite. Y, en cambio, le importaban los trenes diminutos en la distancia y los caseríos blancos y los prados y los maizales parcelados; y la Poza del Inglés, y la gruesa y enloquecida corriente del Chorro; y el corro de bolos; y los tañidos de las campanas parroquiales; y el gato de la Guindilla; y el agrio olor de las encellas sucias; y la formación pausada y solemne y plástica de una boñiga; y el rincón melancólico y salvaje donde su amigo Germán, el Tiñoso, dormía el sueño eterno; y el chillido reiterado y monótono de los sapos bajo las piedras en las noches húmedas; y las pecas de la Uca—uca y los movimientos lentos de su madre en los quehaceres domésticos; y la entrega confiada y dócil de los pececillos del río; y tantas y tantas otras cosas del valle. Sin embargo, todo había de dejarlo por el progreso.»

Anuncios

Un pensamiento en ““El camino”, de Miguel Delibes, una obra maestra de la novela en lengua española

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s