“La sonrisa etrusca”, de José Luis Sampedro

«¡Grande, la vida!» 

La sonrisa etrusca es una novela del escritor español José Luis Sampedro, publicada en 1985. En 2001, el diario español El Mundo la incluyó en su lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX.

Su protagonista es Bruno, un viejo campesino del sur de Italia, muy apegado a su tierra, que se traslada a Milán con su hijo, Renato, para vivir sus últimos días. Enfermo terminal de un cáncer de estómago, Bruno, obstinado en sus amores y sus odios, ha dejado el pueblo ente el temor de que él pueda morir antes que su enemigo, un terrateniente con el que está en guerra desde sus años mozos. Su idea es regresar a morir en el pueblo, tan pronto como muera su enemigo. Sin embargo, este propósito queda postergado cuando conoce a su nieto: lo importante será enseñarle, para guiarlo y protegerlo. La relación con su nieto, Brunettino, hace que el viejo acabe replanteándose los principios que hasta ahora habían regido su vida, y se produzca un profunda transformación en él, haciéndose más humano, más sensible, mejor persona.

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   «—¡No digas eso, Hortensia! Ellos se lo buscaron por codiciosos, robando lo que pudieron… ¡Compadecerles! ¡Ni que yo fuese otro!

   —¿Y si lo fueras? ¿No has cambiado un poco?

   —Yo soy yo. El Bruno —reaccionó el viejo.

   —Claro. Pero este Bruno de ahora puede ver las cosas de distinta manera.

El hombre calló, pensativo.

   —¿Y sabes quién te abre los ojos? —insistió ella.

   —Tú, seguro. Siempre las mujeres volviéndonos del revés a los hombres.

  —¡Ojalá! —respondió ella—. Me gustaría…, pero te cambia más Brunettino. ¡Cómo te enterneces tanto con él!.. Desde luego, yo te he dicho cosas, pero me crees gracias a tu angelote. ¡Si hasta por él me conociste!

   Su sonrisa extasiada confirmó a Hortensia que así lo admitía el hombre. «El niño es su verdad», pensó Hortensia. Y remachó:

   —Brunettino empezó. A mí ya me llegaste maduro, tierno.

   —¿Tierno yo? —bufó indignado el hombre.»

La sonrisa etrusca es la novela de José Luis Sampedro más leída y apreciada por sus lectores. Una novela magnífica, llena de ternura y escrita, como su propio autor ha declarado, con la máxima sencillez que pudo alcanzar. Absolutamente recomendable.

«José Luis Sampedro nos muestra en esta novela su profunda conocimiento del ser humano, su envidiable inclinación hacia la ternura y la serenidad. Nos devuelve lo que de verdad, quiero creer, importa: el amor, la entrega, la pasión, y la muerte, el dolor, el sufrimiento. Nos regala por medio de su vibrante fortaleza su comprensión de nuestra debilidad, de la soledad inmensa que nos espera al final del camino. Pero también comparte con nosotros la felicidad que sólo espíritus generosos como el suyo pueden irradiar por encima de las miserias cotidianas».

Ángeles Caso

SINOPSIS

Un viejo campesino calabrés llega a casa de sus hijos en Milán para someterse a una revisión médica. Allí descubre su último afecto, una criatura en la que volcar toda su ternura: su nieto, que se llama Bruno, como a él le llaman sus camaradas partisanos. Y vive también su última pasión: el amor de una mujer que iluminará la etapa final de su vida concediéndole toda su plenitud.

Esta historia universal se hace en manos de José Luis Sampedro algo de lo más hermoso que nuestra literatura nos haya entregado sobre el eterno tema del amor. Con la verdad que ofrece un conocimiento profundo y verdadero del alma humana, La sonrisa etrusca es, como todas las novelas de Sampedro, un libro inolvidable.

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JOSÉ LUIS SAMPEDRO

ES0000021429José Luis Sampedro (1917-2013) nació en Barcelona. Pasó su infancia en Tánger y su adolescencia en Aranjuez, ciudades de gran influencia en su obra. Vivió, también, en Cihuela (Soria), Melilla, Santander, Madrid, Tenerife y Mijas. Fue catedrático de Estructura Económica, escritor, miembro de la Real Academia Española y Premio Nacional de las Letras, además de uno de los autores e intelectuales más queridos y respetados de este país por su actitud ética, su obra, su compromiso con la vida, con la sociedad en la que le tocó vivir y por su posición a favor de un mundo más igualitario. Estos valores se reflejan tanto en sus ensayos de economía, Conciencia del subdesarrollo, Las fuerzas económicas de nuestro tiempo o Economía humanista, como en sus novelas, de las que cabe destacar La sonrisa etrusca, La vieja sirena, Octubre, Octubre, Real Sitio, El amante lesbiano, La senda del drago y la novela de ideas Cuarteto para un solista escrito con Olga Lucas. También se demuestran en los ensayos divulgativos: El mercado y la globalización y Los mongoles en Bagdad, o en sus obras a dos voces: Escribir es vivir, con Olga Lucas, La ciencia y la vida, con Valentí Fuster, Sobre política, mercado y convivencia, con Carlos Taibo, así como en el prólogo a ¡Indignaos! de Stéphane Hessel, en la fábula La Balada del Agua y en su obra póstuma Sala de espera.

OTROS FRAGMENTOS DE LA NOVELA
     «En el pueblo los hombres no tenemos hijos. Tenemos recién nacidos, para presumir de ellos en el bautizo, sobre todo si son machos, pero luego desaparecen entre las mujeres… Aunque duerman en nuestra alcoba y lloren: eso es sólo para la madre… Luego sólo se notan como un estorbo si gatean por la casa, pero no cuentan hasta que no les vemos llevar el asno del ramal a darle agua o echar pienso en el corral a las gallinas: entonces es cuando empezamos a quererles si no se asustan del burro ni del gallo… Y las hijas, aún peor: no le nacen a uno hasta que empiezan a manchar cada mes y hay que andar con cien ojos para guardarles la honra… Así que tú eres el primer hijo, Brunettino, todos pendientes de ti, hasta tus padres olvidan sus prisas…» 
    […]
    «Yo no lo veré, niñito mío, ni tú lo sabrás, pero soy yo quien te está haciendo hombre. Te he salvado del medicucho y te salvaré de tu madre y de quien sea. Yo, tu abuelo, el partisano Bruno… ¿Sabes?, sólo le pido una cosa a la Madonna todos los días: que se muera pronto el Cantanotte y pueda yo llevarte allá a corretear por el patio de casa, persiguiendo a las gallinas. ¡Verás qué bonito es Roccasera; no como este sucio Milán! Luce un sol de verdad; no te lo puedes ni imaginar viendo éste. Y a lo lejos la montaña más hermosa del mundo, la Femminamorta. Parece que se quita y se pone vestidos como una mujer. A veces está azulada, otras violeta, o parda, o hasta rosa, o lleva un velo, según el tiempo… Tiene su genio, eso sí; a veces avisa de la tormenta, pero otras nos la echa encima por sorpresa… Es dura, pero buena; como hay que ser. Te enamorarás de ella, Brunettino, cuando subamos a verla…»
    […]
    «Por eso, ¡quiéreme! Tú aún no lo sabes, pero te queda poco tiempo de abuelo. Hasta la castañada todo lo más; ¡la Rusca me da unas dentelladas! Es otro “cortaombligos”. Sí, yo ya lo sé, que me quieres, pues entonces, ¡dímelo! ¡Dímelo antes de que sea tarde! Me tiendes los bracitos, de acuerdo, pero hay que decirlo. Claro que a veces se dice y es mentira… Dunka me lo notaba y repetía: “no, tú no me quieres, te gusto nada más…, ¡y te gustan todas!”. Yo le juraba que sí, porque jurar amor a una mujer no es faltar a la palabra, aunque sea mentira. Además, ¿cómo no quererla si estaba tan buena y era hembra de temple? Pero ella me miraba muy triste y se apagaban las chispitas verdes en sus ojos de miel como cuando en el lago Arvo una nube tapa el sol… ¡Pobre Dunka!, David loco por ella y ella viniéndose a mi cama, que él no la tuvo nunca… Pero ¿por qué la llamo pobre? Me quería a mí y me consiguió, ea. Aunque, ¿me tuvo de verdad? Ahora pienso que no le di bastante. Resulta que hay más; tiene razón Hortensia. Dunka lo notaba, se ponía muy triste. Al rato me estaba volviendo a mirar; ahora mismo veo aquellos ojos…»

 

 

 

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Feria ayer. IV

               “Panorámica de Feria”, Feria, [196-]

Esta fotografía se realizó, a finales de los años 60, desde la carretera N-432

    «El sol proyecta sombras oscuras bajo los almendros. Cada cierto tiempo se oyen disparos seguidos por el aleteo de las aves asustadas. Algunos parecen provenir del pueblo pero otros, más cercanos, se están produciendo en las lomas de la Sierra Vieja. Leva aún, encapuchado, sabe de dónde vienen las detonaciones. Piensa en los predios con aceituna que su primo tiene al pie de la cumbre del pico que llaman el Mirrio, el más alto de los próximos al pueblo y desde cuya cumbre se domina incluso la terraza de la torre del homenaje del castillo.

   Caminan sin prisa, deteniéndose con frecuencia para fumar o para beber de las cantimploras. Cualquier escusa es buena para perder un poco de tiempo en el inesperado paréntesis de libertad que les ha tocado en suerte. Hay jaras verdeando por las lindes y también flores de aliaga y de cantueso, pero ninguna de esas cosas llama la atención de los soldados. Tampoco el aroma del tomillo que menudea a su alrededor y que Leva aspira mezclado con el olor a cáñamo del saco que le cubre la cabeza.

    Llegan al pueblo por el Pilar de la Cruz, un collado, en el que adosado a una casa, hay un abrevadero en el que los animales paran antes de encerrarse en los corrales o de salir a los campos. Hacia el norte, la ladera se inclina en dirección a La Albuera, y por el sur es el pueblo el que ocupa la pendiente con sus casas blanqueadas. De ese lugar parten caminos hacia Burguillos y La Parra, y allí, la calle del Duque, que viene desde la iglesia, se retuerce para continuar subiendo hacia el castillo».

           Fragmento de la novela La tierra que pisamos, de Jesús Carrasco Jaramillo

“Sapiens. De animales a dioses: una breve historia de la humanidad”, de Yuval Noah Harari

Sapiens. De animales a dioses: una breve historia de la humanidad es un libro escrito por el joven profesor e historiador israelí Yuval Noah Harari. Se publicó en hebreo en 2011, y fue traducido al inglés ese mismo año. A partir de 2014, ha sido traducido a más de treinta lenguas más, entre ellas el español.

El libro se ha convertido en un auténtico fenómeno editorial. En él Harari nos narra la apasionante historia de la humanidad desde la evolución de las especies humanas más arcaicas hasta el momento actual.

Empezamos hace 70.000 años como animales, no muy diferentes a otros animales. Y nos hemos desarrollado hasta una situación en la que estamos a punto de convertirnos en dioses. Y esto no es una metáfora, literalmente estamos adquiriendo capacidades que tradicionalmente eran consideradas poderes divinos, como crear vida y modificar nuestros cuerpos y mentes”, ha afirmado el autor en una entrevista.

    Hace unos 70.000 años, organismos pertenecientes a la especie Homo sapiens empezaron a formar estructuras complejas llamadas culturas. El desarrollo subsiguiente de estas culturas humanas se llama historia.

    Tres revoluciones importantes conformaron el curso de la historia: la revolución cognitiva marcó el inicio de la historia hace unos 70.000 años. La revolución agrícola la aceleró hace unos 12.000 años. La revolución científica, que se puso en marcha hace solo 500 años, bien pudiera poner fin a la historia e iniciar algo completamente diferente. Este libro cuenta el relato de cómo estas tres revoluciones afectaron a los humanos y a los organismos que los acompañan. 

Y nos descubre las razones del éxito evolutivo de nuestra especie. Hace 100.000 años, al menos seis especies de humanos diferentes habitaban nuestro planeta. Hoy sólo queda la nuestra: la del Homo sapiens. La clave tuvo lugar hace 70.000 años cuando ocurrieron «mutaciones genéticas accidentales que cambiaron las conexiones internas del cerebro de los sapiens». Esto provocó, según explica Harari, la revolución cognitiva y en consecuencia una de las principales capacidades humanas: la habilidad para contar historias. “Dominamos el mundo porque somos el único animal que puede cooperar flexiblemente con infinidad de desconocidos ya que solo nosotros podemos crear y creer fábulas, historias de ficción. Y si todos creen en la misma fábula, entonces todos obedecen y siguen las mismas reglas, las mismas normas, los mismos valores. 

El resto de animales tiene su propio sistema de comunicación que solo describe la realidad. Sin embargo, nosotros usamos el lenguaje no solo para describir la realidad sino para crear nuevas realidades, realidades inventadas”.

     La característica realmente única de nuestro lenguaje es la capacidad de transmitir información acerca de cosas que no existen en absoluto. Hasta donde sabemos, solo los sapiens pueden hablar acerca de tipos enteros de entidades que nunca han visto, ni tocado ni olido. Leyendas, mitos, dioses y religiones aparecieron por primera vez con la revolución cognitiva. Muchos animales y especies humanas podían decir previamente «¡Cuidado! ¡Un león!». Gracias a la revolución cognitiva, Homo sapiens adquirió la capacidad de decir: «El león es el espíritu guardián de nuestra tribu». Esta capacidad de hablar sobre ficciones es la característica más singular del lenguaje de los sapiens.

    Es relativamente fácil ponerse de acuerdo en que solo Homo sapiens puede hablar sobre cosas que no existen realmente, y creerse seis cosas imposibles antes del desayuno. En cambio, nunca convenceremos a un mono para que nos dé un plátano con la promesa de que después de morir tendrá un número ilimitado de bananas a su disposición en el cielo de los monos […]

    La ficción nos ha permitido no solo imaginar cosas, sino hacerlo colectivamente. Podemos urdir mitos comunes tales como la historia bíblica de la creación, los mitos del tiempo del sueño de los aborígenes australianos, y los mitos nacionalistas de los estados modernos. Dichos mitos confirieron a los sapiens la capacidad sin precedentes de cooperar flexiblemente en gran número. Las hormigas y las abejas también pueden trabajar juntas en gran número, pero lo hacen de una manera muy rígida y solo con parientes muy cercanos. Los lobos y los chimpancés cooperan de manera mucho más flexible que las hormigas, pero solo pueden hacerlo con un pequeño número de individuos que conocen íntimamente. Los sapiens pueden cooperar de maneras extremadamente flexibles con un número incontable de extraños. Esta es la razón por la que los sapiens dominan el mundo, mientras que las hormigas se comen nuestras sobras y los chimpancés están encerrados en zoológicos y laboratorios de investigación.

Harari también nos advierte de ciertos peligros que nos acechan. Los flujos de información y los avances tecnológicos están yendo tan rápidos, que somos incapaces de seguirlos y de asimilarlos.

Otro aspecto verdaderamente inquietante es la posibilidad que tendremos los humanos de mejorar las capacidades de nuestro cuerpo y de nuestra mente mediante el uso de la ingeniería genética o de la comunicación directa entre el cerebro y los ordenadores. Esto haría posible la creación de «castas biológicas», ya que posibilitaría que los ricos consiguieran ser más inteligentes que los pobres y pudiesen seguir viviendo eternamente, mientras que los más desfavorecidos seguirían padeciendo enfermedades, envejeciendo y muriendo.

Para terminar, el escritor israelí cierra su libro con este inquietante epílogo:

    Hace 70.000 años, Homo sapiens era todavía un animal insignificante que se ocupaba de sus propias cosas en un rincón de África. En los milenios siguientes se transformó en el amo de todo el planeta y en el terror del ecosistema. Hoy en día está a punto de convertirse en un dios, a punto de adquirir no solo la eterna juventud, sino las capacidades divinas de la creación y la destrucción. Lamentablemente, el régimen de los sapiens sobre la Tierra ha producido hasta ahora pocas cosas de las que podamos sentirnos orgullosos. Hemos domeñado nuestro entorno, aumentado la producción de alimentos, construido ciudades, establecido imperios y creado extensas redes comerciales. Pero ¿hemos reducido la cantidad de sufrimiento en el mundo? Una y otra vez, un gran aumento del poder humano no mejoró necesariamente el bienestar de los sapiens individuales y por lo general causó una inmensa desgracia a otros animales []

    Somos más poderosos de lo que nunca fuimos, pero tenemos muy poca idea de qué hacer con todo ese poder. Peor todavía, los humanos parecen ser más irresponsables que nunca. Dioses hechos a sí mismos, con solo las leyes de la física para acompañarnos, no hemos de dar explicaciones a nadie. En consecuencia, causamos estragos a nuestros socios animales y al ecosistema que nos rodea, buscando poco más que nuestra propia comodidad y diversión, pero sin encontrar nunca satisfacción. ¿Hay algo más peligroso que unos dioses insatisfechos e irresponsables que no saben lo que quieren?

Sapiens. De animales a dioses me ha parecido un gran libro, escrito desde un punto de vista original y valiente. Me ha resultado bastante entretenido e interesante, y me ha hecho, más de una vez, pararme a reflexionar. Muy recomendable.

YUVAL NOAH HARARI

Nacido en 1976, es profesor de historia en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Se especializó en historia medieval e historia militar, pero tras doctorarse en Historia por la Universidad de Oxford, pasó al campo más amplio de la historia del mundo y los procesos macrohistóricos. Sus libros incluyen Special Operations in the Age of Chivalry, 1100-1550, The Ultimate Experience: Battlefield Revelations and the Making of Modern War Culture,1450-2000, The Concept of «Decisive Battles» in World History y Armchairs, Coffee and Authority: Eye-witnesses and Flesh-witnesses, Speak about War, 1100-2000. Su libro Sapiens. De animales a dioses ha sido un éxito internacional que se ha traducido a treinta idiomas y ha vendido más de un millón de ejemplares.

SINOPSIS

En De animales a dioses, Yuval Noah Harari traza una breve historia de la humanidad, desde los primeros humanos que caminaron sobre la Tierra hasta los radicales y a veces devastadores avances de las tres grandes revoluciones que nuestra especie ha protagonizado: la cognitiva, la agrícola y la científica. A partir de hallazgos de disciplinas tan diversas como la biología, la antropología, la paleontología o la economía, Harari explora cómo las grandes corrientes de la historia han modelado nuestra sociedad, los animales y las plantas que nos rodean e incluso nuestras personalidades. ¿Hemos ganado en felicidad a medida que ha avanzado la historia? ¿Seremos capaces de liberar alguna vez nuestra conducta de la herencia del pasado? ¿Podemos hacer algo para influir en los siglos futuros?

Audaz, ambicioso y provocador, este libro cuestiona todo lo que creíamos saber sobre el ser humano: nuestros orígenes, nuestras ideas, nuestras acciones, nuestro poder… y nuestro futuro.

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“El forastero misterioso”, de Mark Twain

«Nada existe salvo tú.»

No hace mucho que leí El fuego invisible, la última novela del escritor turolense Javier Sierra, ganadora del Premio Planeta 2017. En la trama de la historia, su autor introduce, hábilmente, el libro de Mark Twain titulado El forastero invisible:

     «El forastero, por supuesto, tenía mucho del propio Twain. Pero también algo que no era él. Había en un personaje un matiz siniestro, acaso maligno. Años más tarde descubriría que Twain creía haberse desplomado de cielo durante el paso del cometa Halley en 1835. Y no lo decía en broma. Nació en noviembre de aquel año. Presumía de ello siempre que tenía ocasión. Por supuesto, nadie se tomó en serio aquel chascarrillo hasta que, por un extraño azar cósmico, Mark Twain falleció justo con el retorno de su querido viajero celestial en 1910. Era evidente que se lo llevó el mismo cometa que lo había traído.

     Entonces, ¿de verdad fue un enviado del cielo?

     La duda se incrustó en mi mente infantil.

    En las primeras páginas de El forastero misterioso él mismo definía a su protagonista –un extranjero llegado de ninguna parte, capaz de adelantarse al tiempo y que trataba a los humanos cual figurillas de un belén– como «un visitante sobrenatural llegado de otro lugar». Y justo esa línea había sido subrayada con lápiz rojo por el abuelo».

Fragmento de El fuego invisible

Me picó la curiosidad por la historia y, como en otras muchas ocasiones, una lectura me llevó a la otra. De esta manera he podido descubrir un buen libro, cuya lectura me ha resultado muy interesante.

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El forastero misterioso apareció en 1916, seis años después de la muerte de su autor, y supuso un acontecimiento literario, gracias también a las ilustraciones al óleo del gran artista N. C. Wyeth. En esta novela, Twain nos traslada a Eseldorf, una pequeña aldea de Austria. Allí, en el invierno de 1590, tres jóvenes que jugaban en el bosque se encontraron con un extraño personaje que se llamaba Satanás y era capaz de hacer cosas prodigiosas. Este personaje misterioso no tardará en poner patas arriba a todo la vecindad, y no sólo por sus espectaculares obras sino también por su empeño en ridiculizar la condición humana, para él mucho más salvaje que el mundo de los animales.

    «Satanás dijo:

   –Aquí tienes otro ejemplo del sentido moral. Los propietarios son ricos, y muy santos; pero el sueldo que pagan a estos pobres hermanos suyos es solo lo bastante para evitar que caigan muertos de hambre. Trabajan catorce horas al día, en invierno y en verano; desde las seis de la mañana hasta las ocho de la noche, incluso los niños pequeños. Y tienen que ir y venir andando hasta las pocilgas donde habitan, cuatro millas de ida y cuatro de vuelta, día tras día, año tras año, entre el barro y el aguanieve, bajo lluvia, nieve, granizo o tormenta. Solo duermen cuatro horas. Viven en perreras, tres familias en un cuarto, en una mugre y hedor increíbles; cuando llegan las enfermedades, mueren como moscas. ¿Han cometido algún crimen estos pobres sarnosos? No. ¿Qué han hecho para que los castiguen tanto? Nada en absoluto, salvo nacer entre tu necia raza […] Es el sentido moral lo que les enseña a los propietarios de la fábrica la diferencia entre el bien y el mal: ya ves el resultado. Se creen mejores que los perros. ¡Ay, es tan ilógica e irracional tu raza! ¡Y mezquina… oh, indeciblemente mezquina!»

Con un derroche de imaginación que traspasa la frontera de la literatura fantástica, Mark Twain se ríe de los ritos religiosos y de la crueldad social mediante un humor ácido y provocador, mucho más amargo del que utilizó en la mayoría de las obras que le han hecho famoso.

El autor de Las aventuras de Tom Sawyer y de  Las aventuras de de Huckleberry Finn se vale de este personaje misterioso para atacar duramente la mezquindad y el sentido moral de la raza humana.

     «El hombre se hizo de barro, yo lo vi crear. Yo no estoy hecho de barro. El hombre es un museo de enfermedades, un hogar de impurezas; llega hoy y se va mañana; empieza como barro y se marcha como hedor; yo soy de la aristocracia de los imperecederos. Y el hombre tiene el sentido moral… Parece que bastaría eso para mostrar la diferencia suficiente entre nosotros».

En definitiva, un buen libro, cuya lectura me ha resultado muy interesante e inquietante a la vez, y que nos hace pararnos a pensar y a reflexionar. Muy recomendable.

MARK TWAIN

twain_mark   Samuel Langhorne Clemens, más conocido como Mark Twain, nació en la villa de Florida, Misuri, en 1835. Cuando tenía cuatro años de edad, se trasladó con su familia a la localidad de Hannibal, a orillas del Misisipi. A los doce años, empezó a trabajar como aprendiz en el periódico local. Posteriormente, trabajó como impresor en varias ciudades, y se hizo piloto de un barco de vapor. Volvió luego al periodismo, y, en 1876, publicó Las aventuras de Tom Sawyer; en 1883, La vida en el Misisipi y, en 1884, Las aventuras de Huckleberry Finn. Con estas tres obras alcanzaría gran fama en su época. En 1881, escribió El príncipe y el mendigo, que es su primera novela histórica. En 1889, publicó Un yanki en la corte del rey Arturo, y, en 1905, una de sus últimas obras, El forastero misterioso. Gracias a su ingenio y sus sátiras consiguió grandes éxitos como escritor y orador. Falleció en Redding, Connecticut, en 1910.

SINOPSIS

   Esta vez el forastero, por misterioso que pareciera, no se presentó con cuernos, ni con rabo, ni con patas de cabra. Al contrario, «vestía ropa nueva y buena, era guapo, tenía un rostro atractivo y una voz agradable». Pero hizo y dijo cosas que quedarán para siempre grabadas en la memoria desasosegada de los hombres. Mark Twain, con una leve entonación de cuento de hadas, casi fuera del tiempo y del espacio, escribió una alegoría sobre la condición humana y la absoluta relatividad de todas las cosas, tan inquietante en su aparente sencillez, que al cerrar el libro el lector acaba preguntándose abrumado si la existencia humana es sólo un sueño o una pesadilla.

OTROS FRAGMENTOS DE LA NOVELA

   «Ocurrió en el año 1590… durante el invierno. Austria estaba muy lejos del mundo, dormida; todavía era la Edad Media en Austria y prometía quedarse así siempre. Algunos la situaban incluso más remotamente en el tiempo, hace siglos y siglos, y decían que según el reloj mental y espiritual corría entonces en Austria la Edad de la Fe. Pero lo proponían como halago y no como calumnia, y así lo entendíamos y nos sentíamos orgullosos de ello. Lo recuerdo muy bien, aunque yo solo era un muchacho, y recuerdo también el placer que me causaba. Sí, Austria estaba muy lejos del mundo, y dormida; y nuestra aldea se encontraba en el centro de ese sueño.»
 […] 

   «Y tú no eres tú…, no tienes cuerpo, ni sangre, ni huesos; eres sólo pensamiento. Yo mismo no tengo existencia; no soy más que un sueño…, tu sueño, la criatura de tu imaginación. Dentro de un momento te habrás dado cuenta de esto; entonces me expulsarás de tus visiones y yo me disolveré en la nada de la cual me has hecho […]
    Dentro de poco estarás solo en el espacio ilimitado, para vagar por sus soledades infinitas sin amigo ni compañero para siempre…, porque siempre serás un pensamiento, el único pensamiento existente, y, por tu naturaleza, inextinguible, indestructible. Pero yo, tu pobre sirviente, te he revelado a ti mismo y te he liberado. ¡Sueña otros sueños, y mejores!
   Es extraño que no lo hubieras sospechado hace años…, ¡hace siglos, edades, eones! Porque has existido sin compañero a lo largo de todas las eternidades. ¡Extraño de veras que no hayas sospechado que tu universo y sus contenidos son solo sueños, visiones, ficción! Extraño, porque son tan franca e histéricamente locos… como todos los sueños: un Dios que podía crear buenos hijos tan fácilmente como malos, y, sin embargo, prefirió crearlos malos; que podría haberlos hecho felices a todos, y, sin embargo, nunca hizo feliz a ninguno; que los hizo capaces de estimar su amarga vida, y aun así la hizo mezquinamente breve; que dio a sus ángeles la felicidad eterna sin ganársela, y, sin embargo, exigió que sus otros hijos la ganaran; que dio a sus ángeles vidas sin dolor, y afligió a sus otros hijos con miserias ásperas y enfermedades de la mente y del cuerpo; que habla de la justicia e inventó el infierno…, habla de la Regla de oro y de perdonar setenta veces siete, e inventó el infierno; que pregona la moral a otras personas mientras él no tiene ninguna; que desaprueba los crímenes y, sin embargo, los comete todos; que, sin ser invitado, creó al hombre, y luego trata de librarse de las responsabilidades de los actos del hombre, dejándosela solo a éste, en vez de colocarla honradamente donde debe estar, sobre él mismo; y finalmente, con una divina torpeza, ¡invita a este pobre esclavo maltratado a adorarlo!…
   Ahora comprenderás que todas estas cosas son imposibles, salvo en un sueño. Comprendes que son puras locuras pueriles, las creaciones ridículas de una imaginación que no está consciente de sus monstruosidades; en una palabra, que son un sueño y tú eres su creador. Todas las señales del sueño son visibles; debías haberlas reconocido antes.
   Es verdad lo que te he revelado; no hay Dios, ni universo, ni raza humana, ni vida terrestre, ni cielo, ni infierno. Todo es un sueño…, un sueño grotesco y disparatado. Nada existe salvo túY tú no eres más que un pensamiento..., ¡un pensamiento errante, un pensamiento inútil, un pensamiento desamparado, vagando solitario entre las eternidades!»
 

“Levante”, de Jesús Carrasco

«Tengo hambre de la playa»

   Tenemos nueva publicación del escritor extremeño Jesús Carrasco Jaramillo. Esta vez se trata de un cuento: Levante, ilustrado con un dibujo del propio Carrasco.

    El relato se incluye dentro de la obra titulada Historias dentro de una caja. Como su propio título sugiere, se trata de una caja publicada por la editorial pacense Universitas que contiene diez cuentos escritos e ilustrados por otros tantos autores extremeños o cercanos a Extremadura, entre ellos el del autor de Intemperie y de La tierra que pisamos. Los otros autores que forman parte de este proyecto editorial son: Gonzalo Hidalgo Bayal, Antonio Gómez, Josemaría Mejorada, Inma Chacón, Luis Costillo, Elías Moro, María Rosa Vicente Olivas, Pilar Galán, y Paula Campos.

  Alguna que otra vez, habíamos oído contar a Jesús Carrasco que comenzó  su andadura literaria escribiendo cuentos y relatos cortos. También ha expresado, no hace mucho, que estaba trabajando en un nuevo libro en el que no volvería a sufrir con su escritura, y en el que incluso podría haber toques de humor, por primera vez. Quizás Levante sea sólo un pequeño adelanto de lo que pueda venir próximamente. Ya veremos con qué nos sorprende Carrasco.

 JESÚS CARRASCO

 20170209112105_00001.1 Jesús Carrasco Jaramillo nació en Olivenza (Badajoz) en 1972. A los cuatro años se trasladó con su familia a Torrijos, en la provincia de Toledo, y en 2005 a Sevilla, donde reside en la actualidad. Desde 1996 trabaja como redactor publicitario, actividad que compagina con la escritura. Intemperie le ha consagrado como uno de los debuts más deslumbrantes del panorama literario internacional y ha sido galardonada con el Premio Libro del Año otorgado por el Gremio de Libreros de Madrid, el Premio de Cultura, Arte y Literatura de la Fundación de Estudios Rurales, el English PEN Award y el Prix Ulysse a la Mejor Primera Novela.. Ha quedado finalista del Premio de Literatura Europea en Holanda, del Prix Méditerranée Étranger en Francia, y de los premios Dulce Chacón, Quimera, Cálamo y San Clemente de España. Elegida como Libro del Año por El País en 2013 y seleccionada por The Independent como uno de los mejores libros traducidos en 2014 en Reino Unido. Intemperie ha sido traducida a una veintena de lenguas y será llevada al cine y al cómic próximamente.

   Aunque vive en una gran ciudad, a Carrasco le gusta el medio rural. Se considera muy pudoroso por eso huye de las redes sociales. No tiene cuenta de Facebook o Twitter.

FRAGMENTO DEL RELATO

    «Pero era tanta la necesidad de sentir la naturaleza y de ver con nuestros propios ojos la amplitud del mar que a la mañana siguiente, después de desayunar, cogimos las toallas, los juguetes, la nevera, algún libro y bajamos a la playa. Una vaca y su ternero eran los únicos seres vivos que encontramos entre la casa y la orilla. Parados en medio de la arena, las colas ondeando como banderas peludas, la cría a sotavento de la madre, quizá preguntándose la razón por la que estaban allí, sin pasto y sin calma».

“El asesinato de Pitágoras, de Marcos Chicot

     «El objetivo de cada hombre no debe ser llegar a un punto, sino avanzar desde donde está.»

En el año 2012, Marcos Chicot se presentó al premio Planeta con su novela El asesinato de Pitágoras, quedando en cuarto lugar. Desde la editorial le comunicaron que publicarían, como venían haciendo hasta entonces, las cinco primeras novelas clasificadas. Pero, poco después, le llamarían para decirle que, debido a la crisis y al no ser un autor suficientemente conocido, no iban a publicar su obra. Chicot sentía que había escrito una gran novela y no se desanimó. Puso su libro a disposición de los lectores en formato electrónico, llegando a convertirse en el e-book en español más vendido en el mundo en 2013. Finalmente la novela se publicó en formato de papel por la editorial italiana Duomo y fue distinguida con el Premio por la Cultura Mediterránea 2015 a la mejor novela publicada en Italia.

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El asesinato de Pitágoras es una novela histórica. Buena parte de lo que se narra en ella: los personajes, los hechos, y los lugares en los que sucede la trama son reales. Uno de los principales protagonistas de la historia es el filósofo y matemático griego Pitágoras, considerado el primer matemático puro, y el creador del término filósofo.

    «–Mi padre ha inventado el término filósofo. Significa amante de la sabiduría, frente al mero poseedor de sabiduría, que sería el sabio. Filósofo es un término más dinámico y humilde. Implica una búsqueda que no acaba. Algo muy apropiado en relación al conocimiento.

   –Entonces tu padre es el filósofo Pitágoras –sonrió Akenón.

    Ariadna le devolvió la sonrisa. »

Pitágoras fue un personaje fascinante, de una enorme talla intelectual y moral, que llegó a acumular buena parte del saber de su época, pero que produjo, además, un enorme avance en otros muchos campos del conocimiento: en matemáticas, geometría, astronomía y en música. Fue también un importante líder religioso, que influyó muchísimo en su época, y al que seguían miles de discípulos.

También fue un personaje con un enorme poder político, y el único en toda la historia de la humanidad que tenía un ideal sobre la forma de gobierno, y lo llevó a cabo. Su meta era la creación de una comunidad de naciones que pusiera fin a todos los conflictos bélicos y que se gobernara en base a los principios de igualdad y justicia. Formó una élite político-intelectual que logró el control de los gobiernos de un buen número de ciudades de la Magna Grecia (colonias griegas de la península itálica y Sicilia). Esto provocó que Pitágoras y su seguidores tuvieran problemas en algunas de estas ciudades, de cuyos gobiernos fueron violentamente expulsados.

El asesinato de Pitágoras, Marcos Chicot nos acerca de la mano de Pitágoras a la Magna Grecia del año 510 antes de Cristo y nos ofrece una buena novela, muy bien documentada, interesante, entretenida y fácil de leer. Muy recomendable.

«He procurado ser lo más fiel posible a los acontecimientos históricos. No obstante, las fuentes documentales sobre Pitágoras y su contexto son escasas, a veces contradictorias o poco fiables y a menudo presentan grandes lagunas. Debido a esto, durante la recreación histórica unas veces he tenido que decidir qué fuente elegir entre varias incompatibles, y en otras ocasiones he tenido que hacer uso de la inventiva para reconstruir hechos históricos irremediablemente perdidos en la noche de los tiempos.

Mi propósito ha sido elaborar un relato veraz en lo conocido y posible en lo desconocido. Asimismo, he intentado ofrecer una novela entretenida. Para ello me he permitido introducir algunos personajes y hechos que son fruto exclusivo de mi imaginación[…]

Pitagóras es, por supuesto, un personaje histórico. Todo lo que hemos visto de prodigioso en él o en sus actos está recogido tal cual en algunas de las fuentes históricas de que disponemos. Sin duda fue uno de los principales maestros de la humanidad, tanto desde un punto de vista intelectual como moral. También hay numerosas constancias de que la hermandad pitagórica se extendió de un modo espectacular no sólo entre ciudadanos de a pie, sino en muchos gobiernos, convirtiendo al filósofo e uno de los hombres más influyentes de su época.»

Marcos Chicot

SINOPSIS

El anciano filósofo Pitágoras es uno de los personajes con más poder político de su época. Está a punto de nombrar un sucesor entre sus grandes maestros cuando en su comunidad se inicia una serie de asesinatos. Cada muerte tiene lugar de un modo más desconcertante e imprevisible, reflejando tras ellas una mente oscura y poderosa que parece superar a la del mismísimo Pitágoras.

La enigmática Ariadna y el investigador egipcio Akenón tratarán de identificar al asesino a la vez que resuelven sus propios sentimientos. Un reto en el que los fantasmas del pasado se unen a las oscuras amenazas del presente. Un desafío del que resulta casi imposible salir con vida.

En esta novela, en la que gran parte de los hechos y los personajes son reales, el lector se adentrará en un misterio aparentemente irresoluble. A través de sus páginas descubrirá secretos inéditos y encontrará a los personajes más inquietantes que haya conocido jamás: el sibarita Glauco, el monstruoso Bóreas, el vengativo Cilón y, sobre todo, el misterioso desconocido que está utilizando sus capacidades prodigiosas para sembrar la muerte.

OTRO FRAGMENTO DE LA NOVELA

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    «Aunque sus ideas regían en buena parte de la Magna Grecia, consideraba que eso debía ser sólo una primera etapa. Ahora tenía que llegar Roma, y después, ya de la mano de sus sucesores, deberían extenderse por Cartago, Etruria, Persia…
    «Una comunidad de naciones.»
    Aquel pensamiento le estremecía el alma. Su doctrina tenía como objetivo intensificar los vínculos de amistad y respeto entre hombres y entre gobiernos. El sueño final de Pitágoras era un mundo en el que no hubiera diferencias de trato ni de derechos jurídicos por pertenecer a diferentes razas o naciones. Una comunidad mundial basada en los principios de hermandad, espiritualidad y justicia.
    También soñaba con que los conocimientos de la hermandad continuaran desarrollándose. Las leyes de la naturaleza estaban al alcance de los sentidos y el intelecto. Había que seguir descifrándolas, obteniendo sin descanso nuevos descubrimientos apoyándose en los anteriores. El conocimiento era un camino de iluminación, una senda irreversible, pues las reglas de la naturaleza eran el idioma de los dioses. ¡Eran leyes, estables y exactas, que los mismos dioses debían respetar!
    Entrecerró los ojos atisbando los confines de sus sueños.
    Con sus enseñanzas, el alma se elevaba hasta lo divino a través del conocimiento y la práctica, a través del ejercicio de la mente, de la ciencia y la meditación. Los hombres podían llegar a librarse para siempre de sus instintos bestiales, podían trascender sus limitaciones y condicionamientos…
    Podían convertirse en dioses.
    Pitágoras vislumbraba un mundo de hombres ascendiendo hasta lo divino, la definitiva apoteosis del ser humano…
    Un sueño que ahora se tambaleaba.»

 

MARCOS CHICOT

000069372_1_Foto_autor_(c)_NINES_MINGUEZ_201610201739Marcos Chicot (Madrid, 1971). Es licenciado en Psicología Clínica, Psicología Laboral y Económicas. Está casado y tiene dos hijos: Lucía (2009) y Daniel (2012).

En lo literario, Chicot se dio a conocer en el año 1998 con la novela Diario de Gordon, obra que le valió el prestigioso Premio Francisco Umbral. Desde entonces ha seguido dentro de la novela y el relato, con incursiones en la literatura juvenil, aunque sin duda es conocido para el gran público gracias a su libro de 2013, El asesinato de Pitágoras, finalista del Planeta y que ha sido publicado en más de 20 países. En 2014 refrendó su éxito con la novela La Hermandad.

En 2016 logró el segundo puesto en el Premio Planeta gracias a su obra El asesinato de Sócrates.

Pertenece a la organización Mensa, y dona el 10% de lo que obtiene con sus novelas a organizaciones de ayuda a personas con discapacidad.

 

“El fuego invisible”, de Javier Sierra

«La vida es sólo una visión. Nada existe como creemos. En realidad, todo es un sueño. Tu sueño.»

El fuego invisible es la última novela del escritor turolense Javier Sierra, con la que ha ganado el Premio Planeta 2017.

El protagonista de la historia es David Salas, un joven y prometedor profesor del Trinity College de Dublín que se encuentra en Madrid con Victoria Goodman, escritora de éxito y vieja amiga de la familia que dirige una escuela de literatura experimental. Salas, junto con el resto de los miembros de esta escuela, tratará de seguir el rastro del grial en la Península Ibérica.

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Javier Sierra ha introducido el mito del grial en la trama de la historia como un recurso para atrapar al lector, pero de lo que verdaderamente trata su novela es de cómo encontrar el origen de las grandes ideas, de dónde surge la inspiración.

El propio autor ha asegurado que el propósito supremo del libro es provocar al lector, empujarlo hacia la búsqueda de esa chispa creativa que todos llevamos dentro.

      –¿Te acuerdas del día que me preguntaste por el origen de mis historias?¿Por la fuente de mis ideas?

    –S-sí claro – tartamudeé otra vez.

    –Pues nacen de esa energía que está en todo y que a todos nos une. Y de la capacidad que tenemos cada uno de nosotros de conectarnos con ella durante los instantes fugaces que dura la inspiración. En ese momento surge un fuego, un ardor invisible, que te enciende por dentro.»

Además, El fuego invisible es un libro que nos habla de otros libros: El forastero misterioso, de Mark Twain; El cuento del grial, de Chrétien de Troyes o La lámpara maravillosa, de Valle Inclán; entre otros, y que nos transporta a iglesias y colecciones de arte románicas. Como el mismo Sierra nos advierte al final del libro, todas las fuentes literarias y históricas mencionadas en la novela están documentadas. También lo están las referencias al grial y sus distintas ubicaciones e hipótesis.

En fin, un libro bien escrito, bien documentado y que se deja leer. Recomendable.

SINOPSIS

David Salas, un prometedor lingüista del Trinity Collage de Dublín, se encuentra, después de aterrizar en Madrid para pasar sus vacaciones, con Victoria Goodman, una vieja amiga de sus abuelos y con su joven ayudante, una misteriosa historiadora del arte. Ese hecho trastocará sus planes y lo empujará a una sorprendente carrera por averiguar qué ha sucedido con una de los alumnos de la escuela de literatura que regenta lady Goodman. Para su sorpresa, la clave parece esconderse en el mito del grial y su vinculación con España.
Remotas iglesias románicas de los Pirineos, colecciones de arte en Barcelona, libros antiguos y extraños códigos en piedra se alinean en una trama llena de intriga que nos hará pensar sobre el origen de toda inspiración, literatura y arte verdaderos.

Leer el primer capítulo de la novela

JAVIER SIERRA

000011477_1_Sin_tituloJavier Sierra (Teruel, 1971) es un apasionado contador de historias. Su mirada se detiene siempre en los detalles ocultos, en los misterios que no hemos sido capaces de resolver, y los comparte tanto en su trabajo literario como en radio y televisión. Es autor de diez obras, seis de ellas novelas de gran éxito internacional. Sus títulos La cena secreta, La dama azul, El ángel perdido, El maestro del Prado o La pirámide inmortal se han publicado en más de cuarenta países y es uno de los pocos escritores españoles que han visto sus obras en lo más alto de las listas de libros más vendidos en Estados Unidos.

La clave de su éxito pasa por investigar a fondo los arcanos que aborda y aplicarles la dosis justa de sentido común, imaginación y “visión trascendente”. “Esa que nos convirtió en humanos en la noche de los tiempos y nos llevó a inventar el arte”, asegura.

OTROS FRAGMENTOS DE LA NOVELA

    «En el fondo no eres lo que piensas que eres. Estás hecho de la misma energía invisible que el resto del universo, sólo que de algún moto tu energía es autoconsciente y se las ingenia para entrar a formar parte temporalmente de los sueños de los demás.
    –No.. No sé si te comprendo, abuelo.
    –¿Te acuerdas del día que me preguntaste por el origen de mis historias?¿Por la fuente de mis ideas?
    –S-sí claro – tartamudeé otra vez.
    –Pues nacen de esa energía que está en todo y que a todos nos une. Y de la capacidad que tenemos cada uno de nosotros de conectarnos con ella durante los instantes fugaces que dura la inspiración. En ese momento surge un fuego, un ardor invisible, que te enciende por dentro.» 

[…]

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    «Hay algo que el hombre moderno no comprende –respondió más seria que nunca–. Estas maravillas se pintaron en iglesias tenebrosas, en edificios de muros de piedra maciza con ventanucos que apenas dejaban pasar la luz del sol. Nos cuesta imaginar cómo debían de ser en el siglo XII. Sus paredes estaban completamente cubiertas de pinturas y los fieles iban descubriéndolas a la luz de las velas, envueltos en un silencio sepulcral. Cuando la vista se les acostumbraba, los apóstoles, la Virgen y su cuenco, y hasta Nuestro Señor Jesucristo, debían de parecerles criaturas vivas, No olviden que quienes entraban ahí no sabían leer ni escribir. No habían visto nunca un manuscrito iluminado, ni una una pintura mural, ni seguramente conocían el mundo más allá del valle donde malvivían. Pero allí dentro, bajo la mirada de estas figuras sin párpados, los fieles sabían que estaban en la antesala del cielo. Se sentían abrumados por el peso de lo divino. Estoy segura de que la mayoría no llegó nunca a pensar que aquello era una representación. Lo tomaron como algo real. Y, de algún modo, lo era.»