Enrique Bocanegra presentó su novela “Un espía en la trinchera” en la Feria del Libro de Badajoz

El escritor Enrique Bocanegra ha presentado, este domingo, 21 de mayo, en la Feria del Libro de Badajoz, su última novela, titulada Un espía en la trinchera, por la que ha obtenido el prestigioso Premio Comillas de Historia, Biografía y Memorias.

Conferencia de Enrique Bocanegra en la Feria del Libro de Badajoz

Un espía en la trinchera aborda uno de los capítulos menos conocidos de la vida del británico Kim Philby (1912-1988), el agente doble más importante de la historia del siglo XX. En concreto, su instalación en España en plena contienda civil, donde fue acreditado como corresponsal del diario The Times, aunque en realidad seguía órdenes de la Unión Soviética.

Durante la conferencia, Bocanegra ha hablado sobre el proceso creativo que ha llevado a cabo para la escritura de su novela. Un trabajo basado en un estudio minucioso de diversas fuentes históricas, correspondencia y otros datos que el autor ha tenido que manejar para la elaboración de su novela y en el que el CNI ha tenido un papel muy relevante.

«El británico Kim Philby (1912-1988) está considerado el agente doble más importante de la historia del siglo XX. Reclutado por los soviéticos con apenas veintidós años, poco después de graduarse en Cambridge, a partir de los años cuarenta ocupará cargos clave en el servicio secreto británico, el legendario MI6. Tras desertar a la Unión Soviética en 1963, su caso salta a la luz pública y provoca un intenso debate sobre cómo fue posible que un alto cargo de la elite británica traicionase durante décadas a su propio país. Su caso inspira a periodistas, pensadores, cineastas y escritores como John Le Carré que se inspiró en Philby para el personaje central de El topo, su novela más célebre.

Sin embargo, el capítulo menos conocido de su carrera es su primera misión, cuando el servicio soviético le ordena instalarse en España en plena guerra civil. Acreditado como corresponsal de The Times en el bando sublevado, Philby, agente soviético, llegó a ser condecorado en persona por el propio Francisco Franco en Burgos el 3 de abril de 1938, tras resultar herido durante la batalla de Teruel. A partir de los artículos que Philby escribió para  The Times, así como de la correspondencia que intercambió con sus editores (material que en gran parte ha permanecido inédito hasta la fecha), este libro analiza su trayectoria durante los dos años y medio que permaneció en España en plena guerra y la incidencia, fundamental, según el mismo Philby reconoció en su autobiografía, que esta experiencia tuvo sobre su carrera como espía..»

LEER EL PRIMER CAPÍTULO DE LA NOVELA

Periodista y autor español, Enrique Bocanegra (Sevilla, 1973) cursó estudios de Ciencias de la Información en la Universidad de Sevilla, especializándose con un máster en Comunicación de la Defensa por el Centro de Estudios de la Defensa Nacional. A lo largo de su carrera ha trabajado en varios países y ha destacado también por su labor como gestor cultural. En la actualidad es coordinador cultural en la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, donde llegó tras pasar por el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Su pasión y conocimiento del mundo militar, la defensa y la historia de España le llevó a escribir Un espía en la trinchera.

Marcos Chicot presentó su novela “El asesinato de Sócrates” en la Feria del Libro de Badajoz

«En 2.500 años no hemos aprendido a blindar la democracia»

El escritor Marcos Chicot ha compartido un día de literatura con sus lectores en la Feria del Libro de Badajoz. Este sábado, 20 de mayo, ha presentado su libro El asesinato de Sócrates, con el que fue finalista del Premio Planeta 2016 y que le llevó tres años de escritura, tras mucha investigación y un largo proceso creativo.

Marcos Chicot en la Feria del Libro de Badajoz

El escritor madrileño destacó de su novela, El asesinato de Sócrates, algunos de los siguientes aspectos: un filósofo que cambió el mundo, un vaticinio tenebroso, una histórica intriga ambientada en el siglo más apasionante de la Grecia clásica. Pero si hay algo que resaltar en todo es la importancia de la muerte de Sócrates, si no hubiera vivido y muerto así no se hablaría hoy nada de él.

Chicot afirmó que muchas de las cosas que ocurren actualmente ya sucedían en la Grecia de Sócrates. «Muchas veces me dicen que no saben si están leyendo el periódico del día anterior o mi novela, porque hoy en día está ocurriendo lo mismo que entonces. En 2.500 años no hemos aprendido a blindar la democracia, todo lo contrario, en lo que hemos avanzado mucho, de forma sorprendente diría, es en la sofisticación de la corrupción, eso sí ha avanzado muchísimo», reflexionó el escritor madrileño.

«El asesinato de Sócrates recrea magistralmente la época más extraordinaria de nuestra historia. Madres que luchan por sus hijos, amores imposibles y soldados tratando de sobrevivir se entrelazan de un modo fascinante con los gobernantes, artistas y pensadores que convirtieron Grecia en la cuna de nuestra civilización. A lo largo de las páginas de esta absorbente novela, brilla con luz propia la figura inigualable de Sócrates, el hombre cuya vida y muerte nos inspiran desde hace siglos, el filósofo que marca un antes y un después en la historia de la humanidad.»

Leer primer capítulo del libro

Marcos Chicot (Madrid, 1971). Es licenciado en Psicología Clínica, Psicología Laboral y Económicas. Está casado y tiene dos hijos: Lucía (2009) y Daniel (2012).

En lo literario, Chicot se dio a conocer en el año 1998 con la novela Diario de Gordon, obra que le valió el prestigioso Premio Francisco Umbral. Desde entonces ha seguido dentro de la novela y el relato, con incursiones en la literatura juvenil, aunque sin duda es conocido para el gran público gracias a su libro de 2013, El asesinato de Pitágoras, finalista del Planeta y que ha sido publicado en más de 20 países. En 2014 refrendó su éxito con la novela La Hermandad.

En 2016 logró el segundo puesto en el Premio Planeta gracias a su obra El asesinato de Sócrates.

Pertenece a la organización Mensa, y dona el 10% de lo que obtiene con sus novelas a organizaciones de ayuda a personas con discapacidad.

Feria del Libro de Badajoz, en el Paseo de San Francisco, del 19 al 28 de mayo de 2017

Gonzalo Hidalgo Bayal en el Pregón de la Feria del Libro

Este viernes, 19 de mayo, ha abierto sus puertas la 36ª edición de la Feria del Libro de Badajoz que se celebra en el Paseo de San Francisco de la capital pacense y que finalizará el próximo 28 de mayo.

Este año cuenta con un total de 40 casetas, y se celebrarán 37 conferencias, dos charlas-coloquios, una lectura poética y tres homenajes de la Unión de Bibliófilos extremeños.

El encargado de pronunciar el pregón oficial con el que ha dado comienzo la presente edición de la feria ha sido el escritor extremeño Gonzalo Hidalgo Bayal con la conferencia titulada Leyenda del buen lector.

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Clic para acceder al programa

La feria ha programado una serie de interesantes actividades para los más pequeños. Además de una nueva edición del Concurso Está en los libros, la organización ha instalado en la plaza un espacio novedoso, la denominada Casa de las letrucas y garabatos, pensado para los más jóvenes. En esta lugar habrá presentaciones de libros de Mar Benegas, Fermín Solís, Olga de Dios o Sofía Rhei, y diversos talleres creativos con poemas y garabatos.

El programa incluye conferencias, presentaciones y firmas de libros a cargo de escritores, poetas, y directores de cine, de reconocido prestigio.

Destaca la presencia de Care Santos, Premio Nadal de Novela 2017 que visitará la feria el lunes 22 en horario de mañana y de tarde, Juan Gómez Jurado que firmará libros el martes 23 en la carpa del Ayuntamiento, o Francisco Reyero, que también firmará libros y ofrecerá una conferencia el miércoles 24 de mayo. Espido Freire, Premio Azorín de Novela 2017, estará en Badajoz el jueves 25, Dolores Redondo, Premio Planeta 2016 el día 26 y como colofón el escritor y director de cine respectivamente, Luis Alberto de Cuenca y José Luis Garci, el sábado 27 de mayo con firmas de libros a las 13 horas y 20 horas y una charla-coloquio titulada Dos cabalgan juntos a las 21 horas.

Otros autores que también pasarán por la feria serán Agustín Lozano, Gabino Sánchez-Llamazares, Nach, Faustino Lobato, Pedro Martín, Juan Rey, Mario Migueláñez o Julián Portillo

Hay que sumar, además, la celebración de diversos concursos, teatro y cuentacuentos para los más pequeños y que se abrirán distintas exposiciones como la Exposición bibliográfica, Ramón y Cajal en la Biblioteca de la Real Academia de Extremadura de las Letras y Las Artes, organizada por el Ayuntamiento de Badajoz y la Unión de bibliófilos extremeños, y la Exposición el Archivo de las Letras, del 22 al 26 en el Archivo Histórico Municipal.Badajoz y la Unión de Bibliófilos Extremeños, se centrará este año en la temática El siglo XVIII en la biblioteca de la R.S.E.E.A.P. de Badajoz.

Por último, cabe destacar que la Feria del Libro de Badajoz, volverá a tener una amplia presencia en las redes sociales y a través de la web, desde las que se informará sobre el desarrollo de cada una de las actividades. El hashtag utilizado para el seguimiento de la feria será #36FLB.

 

“Una librería en Berlín”, de François Frenkel

«Es deber de los supervivientes rendir testimonio con el fin de que  los
 muertos no sean olvidados ni los oscuros sacrificios desconocidos»

En 1945, una modesta editorial suiza publicó Una librería en Berlín (Rien où poser sa tête), un extraordinario relato autobiográfico escrito por la polaca de origen judío Françoise Frenkel. El libro estuvo perdido hasta que hace poco apareciera un ejemplar del mismo en un mercadillo de Niza. Recientemente, el libro ha sido reeditado, con la ayuda de Patrick Modiano, autor del prefacio que acompaña a la presente edición.

En este relato, Françoise Frenkel nos habla de la fundación en Berlín a comienzo de los años veinte de la primera librería francesa de la ciudad: La Maisson du Livre. La librería se convirtió en un importante foco cultural, pero, con el ascenso del nazismo, Françoise se ve obligada a abandonar Berlín rumbo a París. Posteriormente, comenzará un verdadero calvario por tierras francesas, huyendo de la persecución a los judíos, sin tener ni un solo momento de reposo. Sin “ningún sitio donde descansar la cabeza”, significado literal del título original de la novela: Rien où poser sa tête.

    «Cuando pienso en los últimos años tan atormentados de mi estancia en Berlín, de nuevo veo ante mí una cadena de hechos alucinantes: los primeros desfiles silenciosos de los futuros camisas pardas; el proceso que siguió al incendio de Reichstag, típica muestra del proceder nacionalsocialista; la rápida transformación de los niños alemanes en larvas excitadas de las Juventudes Hitlerianas; el aspecto masculino de las chicas rubias de ojos azules que desfilaban con zancadas tan bruscas que hacían vibrar los escaparates y temblar los libros que había en los expositores como un sombrío presentimiento; la visita de una madre alemana que lloraba por su hijo, quien acababa de ser felicitado delante de toda la clases y puesto como ejemplo por haberla denunciado por sus opiniones antinazis; o esa otra madre, esta judía, que, con el corazón lleno de dolor, me contó que se había encontrado en la calle con su hijo, de padre cristiano, y como iba acompañado de camaradas hitlerianos hizo como que no la conocía […]

    Recuerdo la aparición de un jefe con cara de robot, cara en la que el odio y el orgullo estaban tan profundamente marcados que en ella había muerto todo sentimiento de amor, de amistad, de bondad, de piedad…

    Y alrededor de ese jefe, con voz histérica, una muchedumbre hechizada capaz de toda violencia y de todo asesinato.

    Visión del nacimiento de ese monstruoso y siempre creciente termitero humano que se extendía rápidamente por todo el país con un siniestro chirrido metálico, termitero de un incalculable potencial de fuerzas colectivas.»

En 1943, Frenkel cruzó, finalmente, la frontera con Suiza y empezó a escribir Una librería en Berlín, “a orillas del lago de los Cuatro Cantones” que se publicaría en 1945 en Ginebra.

Una librería en Berlín es el testimonio excepcional de una mujer de valor extraordinario. Frenkel nos cuenta su conmovedora historia con una valentía y una entereza inigualables. Un libro muy recomendable.

    «La gran singularidad de Una librería en Berlín procede justamente de que no podamos identificar a su autora de una manera precisa. Ese testimonio de la vida de una mujer acorralada entre el sur de Francia y la Alta Saboya durante el periodo de la Ocupación es más impresionante cuanto más anónimo nos parece, como sucedió durante mucho tiempo con Una mujer en Berlín, publicado también en Suiza en los años cincuenta.» Patrick Modiano

LEER PRIMER CAPÍTULO DE LA NOVELA

    «Es deber de los supervivientes rendir testimonio con el fin de que los muertos no sean olvidados ni los oscuros sacrificios desconocidos.

   Ojalá estas páginas puedan inspirar un pensamiento piadoso para aquellos que fueron silenciados para siempre, exhaustos por el camino o asesinados.» François Frenkel

SINOPSIS

En 1921, Françoise Frenkel, una joven apasionada por la lengua y la cultura francesas, funda la primera librería francesa de Berlín, La Maison du Livre, un lugar de reunión y debate para los amantes de los libros.

Una librería en Berlín es un libro de testimonio en primera persona en el que la autora cuenta su itinerario: en 1939 huye de Alemania, donde ya es imposible difundir libros y periódicos franceses, y se exilia en Francia, buscando refugio. Pero, en realidad, tras la ocupación nazi de territorio francés, lo que le espera es una vida de fugitiva hasta que, en 1943, logra cruzar la frontera suiza de manera clandestina y encontrar en Ginebra, al fin, la libertad.

Una librería en Berlín nos descubre, milagrosamente intactas, la voz, la mirada y la emoción de una mujer valiente que se enfrenta a la adversidad sin perder la fe en el ser humano y cuya fuerte determinación la llevará a evitar un destino trágico.

«Aquella noche comprendí por qué había podido soportar la agobiante atmósfera de los últimos años en Berlín… Yo amaba mi librería como una mujer ama, con verdadero amor», escribe Françoise Frenkel en la que fue su única novela. Tras la publicación, nunca más se supo de la suerte de esta excepcional y admirable narradora cuya increíble historia, elogiada por Patrick Modiano como «un testimonio impresionante», fue redescubierta en 2015.

FRANÇOISE FRENKEL

Escritora polaca de origen judío, Françoise Frenkel (Polonia, 1889 – Niza, Francia, 1945) , estudió música en el conservatorio de Leipzig antes de mudarse a París, donde se doctoró en Literatura en la Sorbona. Su pasión por la cultura francesa la llevó a cambiar de nombre, de Frymeta a Françoise.

Frenkel abrió la primera librería dedicada a la literatura francesa en la ciudad de Berlín, junto a su marido, Simon Rachenstein. Este lugar supuso uno de los lugares de encuentro de grandes autores franceses en Alemania, y uno de los puntos de referencia culturales hasta el auge del partido nazi.

En 1939, Frenkel volvió a París mientras que su marido acabó en el campo de concentración de Auschwitz, donde fue asesinado. Durante la guerra, escapó a Suiza, país donde escribió un libro autobiográfico, Una librería en Berlín, que fue publicado por primera vez en 1945 y cuya única reseña encontrada de la época, en la revista Le Mouvement Féministe, describió así: «Rayos luminosos se deslizan entre las imágenes de miseria… Ni una queja, sólo hechos narrados con decencia y contención, de una manera muy viva. ¿No sería la propia Françoise Frenkel una de tantas “heroínas desconocidas”?».

Tras su muerte en 1975, se perdió el rastro de esta mujer excepcional, hasta que en 2015 Una librería en Berlín fue reeditado, con la ayuda del Premio Nobel de Literatura Patrick Modiano.

OTROS FRAGMENTOS DE LA NOVELA

     «Nos acomodamos. Pocos minutos después, una mujer, acompañada de dos niños, entró en la sala. Mientras el chaval de diez años se sentaba a la mesa, la madre llevaba de la mano a su hija, de unos catorce, como si fuera una niña pequeña, y la colocó suavemente al lado de sus hermano. La muchacha tenía unos rasgos israelitas muy pronunciados, en su más pura esencia: la piel de una carnación alabastrada, grandes ojos negros, profundos y aterciopelados, cabellos de un negro azabache y rizados en torno a su fino rostro. Pero la expresión de la cara de esa criatura estaba muy alejada de allí, casi ausente.
     Les sirvieron con rapidez, pues su pasador debía de estar a punto de llegar. El chaval comía con apetito, con la despreocupación propia de su edad. La muchacha permanecía inmovil, y su madre tuvo que llevarle la cuchara a la boca repetidas veces. Le contó a la enternecida hospedera que la chica se había sumido en ese estado desde la noche que, despertada por el jaleo, había asistido a la detención de su padre.
   –He ido a ver a un médico en Grenoble. Me ha asegurado que su estado volverá a ser normal. En Suiza hay grandes especialistas que seguro que podrán curar a mi querida Rachel –dijo emitiendo un suspiro.
     Letellier me comentó con voz temblorosa:
    –¡Dios santo, y que sea en Francia donde sucedan estas cosas!» 
[…]

 

    «Mirando a aquellas tres ancianas, me preguntaba cómo se habrían figurado que sería pasar entre las alambradas. ¿Habían pensado en las dificultades de la empresa que iban a acometer? ¿Acaso sencillamente las ignoraban o es que se creían que, ya que el mar Rojo había separado sus aguas para dejar pasar a los hijos de Israel, las alambradas se separarían también para hacer sitio a unas pobres viejas en busca de la libertad? ¿Creían todavía en los milagros, tan numerosos en la historia de sus antepasados? ¿Habían olvidado que, desde aquellos lejanos tiempos, su Dios, el Eterno, El Dios del rayo y de la venganza, parecía haber abandonado por completo a su elegido pueblo?»
[…]

 

    «Lloraba… Suavemente, mis lágrimas, durante tanto tiempo contenidas, empezaron a brotar… Fue como un manantial cálido que iba inundando mi rostro. Saboreé ese líquido amargo y aquellas lágrimas me aligeraron de un peso aplastante.
    Muy discretamente, el soldado suizo se puso en marcha delante de mí portando mi miserable petate, querido compañero de mis sucesivas fugas que contenía todo cuanto había podido traer de Francia, todo, excepto un corazón desolado y exhausto…»

 

 

   

“Del color de la leche”, de Nell Leyshon

«me llamo mary y mi pelo es del color de la leche»

Del Color de la leche (The Colour of Milk) es la segunda novela de la autora británica Nell Leyshon. Publicada en inglés, en 2012, pronto alcanzó un notable éxito, siendo traducida a multitud de idiomas.

En Del Color de la leche se nos narra la historia de Mary, una chica campesina analfabeta de quince años y con el pelo «del color de la leche», que vive en la Inglaterra rural del siglo XIX. Un día Mary se traslada desde la granja de su familia hasta la casa del vicario para encargarse de cuidar a la esposa enferma de éste. Gracias a esto conocerá otra forma de vida, e incluso aprenderá, aunque pagando un alto precio por ello, a leer y escribir, lo que le permitirá contarnos su conmovedora historia.

    «éste es mi libro y estoy escribiéndolo con mi propia mano.

en este año del señor de mil ochocientos treinta y uno he llegado a la edad de quince años y estoy sentada al lado de mi ventana y veo muchas cosas. veo pájaros y los pájaros llenan el cielo con sus gritos.       veo los árboles y veo las hojas.

    y cada hoja tiene venas que la recorren.

    y la corteza de cada árbol tiene grietas.

    no soy muy alta y mi pelo es del color de la leche.

    me llamo mary y he aprendido a deletrear mi nombre. eme. a. erre. i griega. así es como se escribe.»       

Y lo hace así: empleando un lenguaje coloquial; sin utilizar ni una sola mayúscula; y con un estilo sencillo y emotivo, aunque profundo y duro a la vez.

Como ha declarado su propia autora, la idea de este libro le surgió después de estar trabajando con personas analfabetas y marginadas. Durante diez años estuvo haciendo talleres y alentando a estas gentes, sin voz en la sociedad, para que aprendieran a escribir y a expresarse por ellos mismos. De esta experiencia nació Mary, la protagonista de la novela.

Del color de la leche ha sido seleccionada para el premio Femina 2014 al mejor libro traducido en Francia y obtuvo el premio Libro del Año 2014, otorgado por el Gremio de Libreros de Madrid.

Estamos ante una gran novela cuya lectura no te dejará indiferente. «Una desgarradora historia en la que se concitan la inocencia y la amargura, la belleza y la brutalidad, así como las relaciones de poder que palpitan soterradas en la pequeña comunidad rural donde vive Mary. Valiéndose de la inolvidable voz de Mary, Leyshon parece haber dado voz —y dignidad— a tantas mujeres anónimas aplastadas, sometidas a las injusticias de la sociedad y de la época que les ha tocado vivir, víctimas de abusos y relegadas al olvido.»

«Del color de la leche es un libro escrito con la urgencia palpitante de un pequeño clásico –pequeño por lo compacto y concentrado de su universo– y una historia poderosa que desciende al bajofondo de una vida que se disolvió en la escritura y que sólo puede recobrarse en el silencio de nuestra lectura. Un silencio largo, estremecido, y lleno de rabia. Pero también un silencio esperanzado y lleno de admiración». Valeria Luiselli

SINOPSIS

Leyshon narra con con una belleza trágica la vida de Mary, una mujer a quien sólo le queda el poder de contar su historia para encontrar sosiego en la palabra escrita.

Elias Canetti escribió que en las escasas ocasiones en que las personas logran liberarse de las cadenas que las atan suelen, inmediatamente después, quedar sujetas a otras nuevas. Mary, una niña de quince años que vive con su familia en una granja de la Inglaterra rural de 1830, tiene el pelo del color de la leche y nació con un defecto físico en una pierna, pero logra escapar momentáneamente de su condena familiar cuando es enviada a trabajar como criada para cuidar a la mujer del vicario, que está enferma. Entonces, tiene la oportunidad de aprender a leer y escribir, de dejar de ver «sólo un montón de rayas negras» en los libros. Sin embargo, conforme deja el mundo de las sombras, descubre que las luces pueden resultar incluso más cegadoras, por eso, a Mary sólo le queda el poder de contar su historia para tratar de encontrar sosiego en la palabra escrita.

En Del color de la leche, Nell Leyshon ha recreado con una belleza trágica un microcosmos apabullante, poblado de personajes como el padre de Mary, que maldice a la vida por no darle hijos varones; el abuelo, que se finge enfermo para ver a su querida Mary una vez más; Edna, la criada del vicario que guarda tres sudarios bajo la cama, uno para ella y dos para un marido y un hijo que no tiene; todo ello, enmarcado por un entorno bucólico que fluye al compás de las estaciones y las labores de la granja, que cobra vida con una inocencia desgarradora gracias al empeño de Mary de dejar un testimonio escrito del destino adquirido, al cual ya no tiene la menor posibilidad de renunciar.

NELL LEYSHON

Nació en Glastonbury (Inglaterra). Novelista y dramaturga, ha recibido numerosos premios. Su primera novela, Black Dirt (2004), fue candidataal Orange Prize for Fiction y preseleccionada para el Commonwealth Book Prize. En 2008 publicó Devotion. Ha sido galardonada con el Premio Evening Standard Theatre por su obra teatral Comfort Me With Apples, y Bedlam ha sido la primera obra escrita por una mujer para el Shakespeare´s Globe Theatre. Además, recibió el Premio Richard Imison por su primera obra teatral para la BBC Radio.

OTROS FRAGMENTOS DE LA NOVELA

     «todas las granjas son iguales, le dije, así que no sé qué le puedo contar. tenemos una casa y algunos lugares donde duermen los animales y hay barro y en verano los prados están llenos de cosas que crecen y que hay que cortar para secarlas al sol.
     sé que tienes hermanas.
     tengo tres.
    ¿y nunca has tenido ningún hermano?
    padre dice que le gustaría que hubiera uno, pero no puede hacer nada. le hemos tocado nosotras, dice él, y ninguna tiene el buen juicio que tiene un hombre.
    la señora rio. ¿hablas mucho cuando estás en casa?
    dicen que hablo demasiado, dije yo, madre dice que nací hablando.» 
[…]
     «bueno. ¿cómo va todo?
     me he pasado todo el día limpiando cosas que se van a volver a ensuciar y voy a tener que limpiarlas otra vez. tengo que encerar toda la madera y poner tazas de té y platillos en bandejas. tengo que llevar un delantal blanco y limpio todos los días.
     qué perdida de tiempo.¿qué les pasa a todos esos?
     no tienen nada mejor que hacer, le dije. no tienen que trabajar de la mañana a la noche.
     supongo que no.
     pero él me ha dado esto, le dije. me metí la mano en el bolsillo y saqué mi libro y se lo enseñé.
    no necesitas un libro, me dijo.
    señalé las letras de oro de la tapa. sé leer esta palabra, le dije.
    ¿así que vas a aprender a leer?
     el me está enseñando y voy a aprender.
    ¿y para qué quieres hacer eso?
     porque puedo. porque otra gente puede.
    abuelo se rio. aquí no vas a necesitar palabras, me dijo. aquí no hay que leer ningún libro. sólo hay que tirar de pezones y cuidar a los caballos y coger los huevos.
    y reunir a las ovejas, dije yo.
    y recoger la mierda, dijo él.
    y castrar los cojones, dije yo.
   bueno, bueno, dijo él. ya no puedes hablar así ahora que te estás convirtiendo en una damisela.»

 

 

 

“Los últimos días de Adelaida García Morales”, de Elvira Navarro

En Los últimos días de Adelaida García Morales, Elvira Navarro reconstruye, valiéndose de la ficción, la última etapa de la vida de la escritora pacense Adelaida García Morales, fallecida en septiembre de 2014.

Adelaida García Morales nació en Badajoz en 1945. Escribió algo más de una docena de libros, pero es conocida sobre todo por ser la autora de El sur, la novela que inspiró la conocida película del mismo nombre de Víctor Erice, entonces marido de Adelaida. Erice, quien, por cierto, escribió, a raíz de la publicación de este libro, un artículo en el diario El País en el que criticaba la novela de Elvira Navarro, entre otros motivos, «por entrañar una falsa reivindicación de Adelaida y banalizar su memoria como escritora y su identidad como ser humano.»

Como afirma su propia autora, este libro es una obra de ficción y, por lo tanto, no debe ser entendido como la crónica de los últimos días de la vida de García Morales. La idea del libro le surgió a Elvira Navarro después de recibir un par de e-mails de una amiga en los que le informaba de la siguiente anécdota, protagonizada por Adelaida García Morales: pocos días antes de su fallecimiento, la escritora extremeña se presentó en la delegación de Igualdad de la localidad sevillana de Dos Hermanas diciendo que era escritora y que necesitaba cincuenta euros para poder viajar a Madrid a ver a su hijo. En aquellos momentos, parece ser que García Morales estaba atravesando una depresión grave, que vivía, junto con uno de sus hijos, de una pequeña pensión, y que no quería pedir más ayuda. Finalmente, la autora acabó muriendo por una insuficiencia cardíaca.

     «Una mujer se presenta en el despacho de la concejala. Es un cuarto desabrido, con tres ceniceros sobre una repisa de obra y varias estanterías atiborradas de cartapacios y libros cuyo tema es el propio municipio, hoy convertido en una ciudad dormitorio. Hay desde publicaciones del cronista local hasta un volumen de leyendas comarcales, pasando por un poemario infantil de una maestra jubilada que cuenta cómo los Reyes Magos llegan al pueblo para alegrar el árbol de Navidad de los hogares humildes.
    La mujer que tiene ahora delante parece una pobre. No va sucia, pero algo en ella luce largamente descuidado, como la fachada de un edificio cuya pintura se deja caer. Se adivina que los moradores de esa finca aún tratan de convertir su interior en un hogar, aunque también puede colegirse, por el temblor de las luces que vierten las ventanas, que alguno se mete en la cama sin calefacción y sin cena […]
    —¿Qué desea?
    —Soy Adelaida García Morales […]
    —¿Qué desea? –-repite la concejala.
    —Sólo pido cincuenta euros para poder visitar a mi hijo en Madrid.
    Le molesta la actitud defensiva de la escritora. Tiene que hacer un esfuerzo por mantenerle la mirada; la tal Adelaida despide una mezcla de furia y de miedo, como si dudase entre echar a correr o dar patadas a los muebles.»

Los últimos días de Adelaida García Morales es un libro muy interesante, bien escrito y fácil de leer. En estos momentos, el mejor homenaje que podemos hacer a la escritora nacida en Badajoz es acercarnos a la lectura de sus propios libros. Muchos de ellos, difíciles de encontrar en las librerías, pero disponibles en alguna de nuestras bibliotecas públicas.

«La lengua literaria que emplea Navarro, austera y afilada, es la única posible para que lo que leemos tenga credibilidad narrativa. Ya que la credibilidad institucional, y parece que también la individual, no está en sus mejores momentos, nos queda la de las palabras exactas. Si no pones luz sobre algunos hechos oscuros, para qué escribir.» J. Ernesto Ayala-Dip. El País

«Adelaida García Morales conoció la fama pero murió sola y olvidada, y hoy es una sombra. Un enigma en el que se adentra Elvira Navarro en un libro escrito contra el silencio.» Laura Ferrero. Cultura ABC Cultural

Empezar a leer la novela

SINOPSIS

Una novela que reproduce los últimos días de la enigmática escritora española Adelaida García Morales, y que reafirma a Elvira Navarro como una de las voces más singulares de su generación, revitalizadora de una literatura comprometida y maestra en el terreno del retrato psicológico individual y el retrato social.

Adelaida García Morales es una de las figuras más misteriosas que ha dado la cultura en las últimas décadas. La celebridad adquirida por sus libros El Sur (adaptado por Víctor Erice en la famosa película homónima) y El silencio de las sirenas hizo que el mutismo en el que la autora fue sumiéndose se tornara especialmente inquietante. En 2014 falleció sin apenas reconocimiento.

Los últimos días de Adelaida García Morales es el relato, en clave de ficción, de las jornadas que precedieron a la muerte de la escritora. Poco antes de su deceso, García Morales acudió a una delegación de Igualdad pidiendo cincuenta euros para poder visitar a su hijo en Madrid. Inspirándose en esta anécdota real, la presente novela de Elvira Navarro entrelaza dos historias, dando lugar a una intensa y singularísima narración cercana al falso documental que abarca temas como las relaciones paternofiliales, la naturaleza de la creación, el tratamiento que reciben las mujeres artistas, la ignorancia de las instituciones, la autodestrucción y la locura.

ELVIRA NAVARRO

Elvira Navarro (Huelva, 1978) estudió Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado dos libros complementarios, La ciudad en invierno (Caballo de Troya, 2007) y La ciudad feliz (Literatura Random House, 2009), así como la novela La trabajadora (Literatura Random House, 2014). Es también autora del blog Periferia (www.madridesperiferia.blogspot.com), un work in progress sobre los barrios de Madrid. Su obra ha sido galardonada con el Premio Jaén de Novela y el Premio Tormenta al mejor nuevo autor, y quedó finalista del Premio Dulce Chacón de Narrativa Española. En 2010 fue incluida en la lista de los 22 mejores narradores en lengua española menores de treinta y cinco años de la prestigiosa revista Granta. En 2013 fue elegida una de las voces españolas con mayor futuro por la revista El Cultural, y en 2014 la misma revista seleccionó su obra La trabajadora entre las diez mejores novelas en español del año. Durante 2015 ejerció de editora del sello Caballo de Troya.

OTRO FRAGMENTO DE LA NOVELA

    «Planeará hablar de la escritora bellísima, arcana por su silencio y su soledad, que también fue modelo, inspiradora de una película célebre, amiga de Agustín García Calvo, esposa de uno de los mejores cineastas vivos, miembro de un grupo de teatro que al correr de los años se volvió legendario por la popularidad que adquirieron algunos de sus integrantes. Se propondrá asimismo hablar del esplendor deshecho de Adelaida y de su existencia adquiriendo un color gris. De sus libros cada vez menos relevantes, de su estilo que se torna acartonado, que a veces se descuida hasta dar la impresión de que a la autora se le ha olvidado lo que significa escribir. De su ruptura con Erice y de la soledad.»

 

 

“Las uvas de la ira”, de John Steinbeck

«Gente huyendo del terror que queda atrás... le suceden cosas extrañas, algunas amargamente crueles
 y otras tan hermosas que la fe se vuelve a encender, y para siempre.» 

Las uvas de la ira es una de las novelas más conocidas del escritor estadounidense John Steinbeck, ganador del premio Nobel de literatura en 1962, y por la que recibió el premio Pulitzer en 1940. Narra el drama de la emigración de una familia de granjeros de la desértica Oklahoma de los años 30, los Joad, que son expulsados de sus tierras y de sus casas por las malas cosechas y la avaricia de los bancos. Junto con otros miles de personas, procedentes de Oklahoma, Kansas y Texas, emprenden un éxodo a través de la mítica carretera 66 que les llevará hacia la tierra prometida de California, buscando trabajo y una vida mejor.

«La 66 es la ruta de la gente en fuga, refugiados del polvo y de la tierra que merma, del rugir de los tractores y la disminución de sus propiedades, de la lenta invasión del desierto hacia el norte, de las espirales de viento que aúllan avanzando desde Texas, de las inundaciones que no traen riqueza a la tierra y le roban la poca que puede tener. De todo esto huye la gente y van llegando a la 66 por carreteras secundarias, por caminos de carros y por senderos rurales trillados. La 66 es la carretera madre, la ruta de la huida.»

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Pero, al llegar a California, se encuentran con una enorme cantidad de familias que han emigrado también buscando lo mismo que ellos, por lo que el trabajo es escaso y mal remunerado y, además, tendrán que enfrentarse al recelo y a la hostilidad de los nativos.

«–Mire –dijo–, esto no es la tierra de leche y miel, como dicen los predicadores. Aquí hay algo maligno. La gente de aquí nos tiene miedo de los que venimos de fuera; así que sueltan policías para que nos amedrenten y nos demos la vuelta.»

Las uvas de la ira es considerada por muchos la mejor novela de John Steinbeck y también una de las mejores novelas políticas de la literatura universal. Su autor tomó partido por los jornaleros emigrantes, por lo que resultó una obra muy polémica desde el momento de su publicación.

Estamos ante una novela magnífica, absolutamente recomendable.

«Las uvas de la ira es una novela convencional, técnicamente hablando, pero de un profundo interés aún hoy día. No es el Ulises, ni la trilogía U.S.A. ni es la postmodernidad, pero en cualquier caso, lo conmovedor de muchas de sus páginas, la solidaridad con un puñado de malditos de la sociedad, la capacidad de adoptar puntos de vista nada fáciles en su época, la lucha contra corriente con muchos conceptos al uso en los Estados Unidos de los últimos años 30, el coraje en la denuncia, la actitud profundamente positiva que significa la constatación de que los viejos ideales americanos en favor de un cambio revolucionario han sido traicionados por culpa de un sistema económico inmisericorde, cruel y explotador, relatar todo ello con un nivel muy aceptable de dignidad y de calidad literaria, como consigue John Steimbek en esta novela, no es poco. Aun actualmente, no es poco.»  Juan José Coy

En el año 1940, la novela fue llevada la cine con el mismo título por John Ford, con Henry Fonda y Jane Darwell como protagonistas.

Escena de la película

Tom Joad (Henry Fonda) regresa a su hogar tras cumplir condena en prisión, pero la ilusión de volver a ver a los suyos se transforma en frustración al ver cómo los expulsan de sus tierras. Para escapar al hambre y a la pobreza, la familia no tiene más remedio que emprender un larguísimo viaje lleno de penalidades con la esperanza de encontrar una oportunidad en California, la tierra prometida. (FilmAffinity)

SINOPSIS

Las uvas de la ira es la crónica de una familia depauperada en su viaje hacia una tierra de promisión, buscando trabajo y mejores condiciones de vida. Steinbeck sabe trascender lo puramente propagandístico o moralizante creando unos personajes de ficción llenos de profundidad y humanidad, auténticos luchadores que no dudan en denunciar los abusos del poder y la despiadada crueldad y desamparo que sufren los mas débiles.

John Steinbeck tenía veintisiete años cuando se produjo el derrumbamiento de la Bolsa de Wall Street. Sensible a los problemas sociales que acuciaban a los Estados Unidos en su época, sufrió él mismo los efectos de la Depresión, fue testigo del éxodo rural masivo que emigra del norte hacia el sur y tomó en los años 30 partido por los explotados: los jornaleros emigrantes.

JOHN STEINBECK

   images.1California, (1902-1968). John Steinbeck mostró desde joven una rebeldía y una oposición al modo de vida tradicional. Para complacer a sus padres, aceptó entrar en la Universidad de Stanford. Sin embargo, pasado un tiempo, prefirió recolectar fruta, trabajar en las plantaciones de azúcar o simplemente vagabundear por el país. En 1925 abandonó la universidad sin haber conseguido ningún diploma. Marchó a Nueva York, donde trabajó como obrero de la construcción a la vez que escribía pequeños artículos en periódicos. En 1935 publicó su primera novela de gran éxito: Tortilla Flat. Tras ésta vinieron En dudoso combate (1936), De ratones y hombres (1937), El pony rojo (1937), Las uvas de la ira (1939), considerada su mejor novela, y La perla (1947). En 1952 publicó el que sería su segundo gran éxito, Al Este del Edén.

  John Steinbeck fue Premio Pulitzer en 1940 y Premio Nóbel en 1962. Es considerado uno de los grandes narradores del siglo XX. 

OTROS FRAGMENTOS DE LA NOVELA   

     «—En nuestro pueblo distribuyeron unos papeles… de color naranja, que decían que hacía falta mucha gente para trabajar en la cosecha.
     El joven se echó a reír.
    —Dicen que estamos aquí unos trescientos mil y apuesto a que todas las familias han visto esos papeles.
    —Sí, pero si no necesitaran gente, ¿para qué se iban a molestar en distribuirlos?
    —¿Por qué no usas la cabeza?
    —Sí, pero quiero saberlo.
   —Mira —dijo el joven—. Suponte que tú ofreces un empleo y sólo hay un tío que quiera trabajar. Tienes que pagarle lo que pida. Pero pon que haya cien hombres —dejó descansar la herramienta. Sus ojos se endurecieron y su voz se volvió más penetrante—. Supón que haya cien hombres interesados en el empleo; que tengan hijos y estén hambrientos. Que por diez miserables centavos se pueda comprar una caja de gachas para los niños. Imagínate que con cinco centavos, al menos, se pueda comprar algo para los críos. Y tienes cien hombres. Ofréceles cinco centavos y se matarán unos a otros por el trabajo. ¿Sabes lo que pagaban en el último empleo que tuve? Quince centavos la hora. Diez horas por un dólar y medio y no puedes quedarte allí. Tienes que quemar gasolina para llegar —jadeaba de furia y sus ojos llameaban llenos de odio—. Por eso repartieron los papeles. Se pueden imprimir una burrada de papeles con lo se ahorra pagando quince centavos a la hora por trabajo en el campo.
    —Es asqueroso, apesta —dijo Tom.
   —Quédate un tiempo y si hueles alguna vez rosas, avísame para que pueda olerlas yo también —el hombre se rió ásperamente.»

[…]

      «Los frutos de las raíces de las vides, de los árboles, deben destruirse para mantener los precios y esto es lo más triste y lo más amargo de todo. Cargamentos de naranjas arrojados en el suelo. La gente vino de muy lejos para coger la fruta, pero no podía ser […] La gente viene con redes para pescar en el río y los vigilantes se lo impiden; vienen en coches destartalados para coger las naranjas arrojadas, pero han sido rociadas con queroseno. Y se quedan inmóviles y ven las patatas pasar flotando, escuchan chillar a los cerdos cuando los meten en una zanja y los cubren con cal viva, miran las montañas de naranjas escurrirse hasta rezumar podredumbre; y en los ojos de la gente se refleja el fracaso; y en los ojos de los hambrientos hay una ira creciente. En las almas de las personas las uvas de la ira se están llenando y se vuelven pesadas, cogiendo peso, listos para la vendimia.»